El tawhid es reconocer la unicidad de Allah y ver las huellas de Su poder y de Su sabiduría en toda la creación.
Quien dice “Lā ilāha illa Allah” (“No hay más divinidad que Allah”) no considera el universo como algo abandonado o sin propósito. Por el contrario, descubre en cada flor, en cada estrella y en cada ser las señales del mismo Creador.
El tawhid libera el corazón de la confusión y la división, y lo orienta hacia un solo Señor. Por eso, es una de las mayores fuentes de paz y tranquilidad para el ser humano.
El tawhid es el arte de leer correctamente el libro del universo.
Como expresó Bediuzzaman Said Nursi:
“En una sola flor hay un sello que demuestra que Quien creó esa flor también tiene el poder de crear toda la primavera.”
Gracias a la fe en la unicidad de Allah, el creyente no vive dominado por el miedo, porque sabe que nada puede beneficiarlo ni perjudicarlo sin el permiso de Allah. El tawhid libera la mente de los falsos dioses creados por la imaginación humana —como el azar, la naturaleza o la supuesta independencia de las causas— y conduce al ser humano a encontrar serenidad, seguridad y confianza al dirigirse únicamente a Allah.

